Nacido en General Juan Madariaga, Buenos Aires, Argentina, en 1988 —hijo de una docente Maestra Jardinera y de un Comerciante y Productor Agropecuario— y criado en las cercanías de la costa atlántica, mi visión arquitectónica se forjó durante los paseos de mi infancia y las salidas de mi adolescencia entre las grandes casas de playa de Pinamar, Cariló, Villa Gesell y toda la región.
Graduado de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de La Plata en 2015, mi carrera hoy se centra en la creación de arquitectura residencial de autor, ofreciendo una experiencia de diseño y construcción integral que abarca desde el concepto arquitectónico hasta el diseño de interiores y mobiliario a medida. No obstante, mi trayectoria profesional comenzó previo a mi graduación en diversos estudios de arquitectura y en el sector de la obra pública. Este recorrido me permitió adquirir una amplia experiencia y capacitación técnica en diversas áreas, otorgándome las herramientas necesarias para gestionar proyectos con rigor y solvencia desde sus cimientos.
De forma paralela a mi carrera profesional, me desempeñé como docente universitario ad honorem durante siete años consecutivos. Los primeros dos años integré el Taller Vertical de Arquitectura N° 10 (García - Viera - García), y los cinco restantes el Taller Vertical de Arquitectura N° 1 (Sbarra – Morano – Cueto Rúa), ambos de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNLP. Invitado a este cargo por méritos académicos, esta experiencia agudizó mi capacidad para comunicar conceptos de diseño complejos y liderar presentaciones con autoridad. Estas son habilidades clave que aplico hoy al guiar a mis clientes, traduciendo sus necesidades en un lenguaje arquitectónico claro y acompañándolos con solvencia durante todo el desarrollo del proyecto.
En 2020, fundé 'PABLO GIMENEZ ESTANGA arquitecto', el estudio que continúo liderando en la actualidad.
Con ascendencia rusa y nacida en 2023, la llegada de Yuki con solo dos meses de vida marcó un punto de inflexión, tanto en mi vida personal como en lo profesional. Durante mis años en La Plata, trabajando en estudios y constructoras o cumpliendo con la docencia, entendía que el ritmo de la relación de dependencia era incompatible con la responsabilidad de criar un animal; no quería condenar a un compañero a la soledad de mis largas jornadas de obra y oficina fuera de casa. Siempre supe que, para integrar a mi vida mi fascinación por los animales, debía primero consolidarme como profesional independiente, dueño de mis propios tiempos y con la autonomía total de proceder sin pedir autorizaciones de ningún tipo.
Ese momento llegó pospandemia COVID-19, cuando ya me encontraba desempeñando mi profesión de manera independiente y con gran flujo de trabajo, mayormente en la costa atlántica.
Yuki no solo cambió mi dinámica diaria, sino también mi forma de pensar y accionar ante la vida. Ella me moviliza, inspira, relaja, preocupa, ocupa, acompaña, divierte y aporta una calma necesaria para la dinámica y los tiempos que demandan las obras.
Este equilibrio es un valor poco frecuente en una profesión donde el estrés y la complejidad de la gestión suelen desmotivar a muchos colegas a involucrarse en el día a día de una construcción. Para mí, sostener esa templanza es lo que me permite habitar la obra con solvencia y disfrutar de un proceso que la mayoría evita. Entiendo mi práctica desde esa presencia: ser un arquitecto que no solo proyecta, sino que elige estar ahí, resolviendo con calidad cada desafío de la obra.
Siempre imaginé que mi independencia profesional me permitiría disfrutar de trabajar de lo que amo con el plus de su compañía. Hoy esa visión es una realidad: Yuki me acompaña a mis obras, transformando el trabajo en una experiencia compartida. Somos un equipo, ¡UN GRAN EQUIPO!
ARQ. PABLO GIMENEZ ESTANGA